
En el sector de la industria en general, las posibilidades que ofrece la fabricación aditiva para obtener componentes o piezas con funcionalidades hace que sus aplicaciones se multipliquen día a día: prototipos, útiles de montaje, piezas finales… Todos ellos elaborados en aleaciones metálicas o polímeros específicos según las necesidades del momento y que transforman la forma de producir a pasos agigantados.
La fabricación aditiva emplea una nueva estrategia de procesado de los materiales en comparación a los procesos convencionales, definiendo al mismo tiempo la geometría como las propiedades de los materiales en cada zona. De este modo, el control necesario durante el proceso en esta tecnología, permite establecer las características de la pieza o componente de forma precisa: desde el “tipo” de aleación metálica, su densidad, su forma y dimensiones,… Además, los procesos de producción en la industria son más eficientes, pues solo se utiliza el material necesario para obtener la geometría. Una alternativa más sostenible debido a la posibilidad de reutilización del material sobrante para la elaboración de futuras piezas o componentes con características similares. Sin embargo, para la aplicación de esta tecnología, deben tenerse en cuenta además, tanto las capacidades de diseño como las alternativas de procesos para terminar las piezas después de la fabricación aditiva. Esto es, debe considerarse el proceso como un todo desde la concepción hasta la pieza final.

La revolución que la fabricación aditiva supone para el sector industrial en general está también en los plazos de producción. De hecho, la eliminación de operaciones a lo largo del proceso de producción y/o la reducción o simplificación de los útiles necesarios, permite que en algunos casos estos pueden acortarse de forma significativa, pues además, en ciertos casos es posible fabricar los componentes de un conjunto de manera unificada, agilizando más aún el proceso.
Las aplicaciones de la fabricación aditiva en el sector industrial
Las funcionalidades de la fabricación aditiva en el sector industrial son tan diversas como los componentes y piezas utilizadas en el mismo. Por ejemplo, ésta permite el diseño, construcción y verificación de útiles de referencia en los procesos de taladrado, corte, montaje o pintura. La utilización en plantillas de control y medición personalizadas es otro ejemplo de aplicación en el campo de los útiles. La fabricación personalizada y la directa desde modelo tridimensional son argumentos para considerar la fabricación aditiva como una revolución, ya que permite la obtención de mejores productos con un alto valor añadido. En el caso del sector de la automoción, estos útiles garantizan la facilidad y rapidez de los montajes de las piezas de los coches de forma precisa y, además, facilitan la adaptación rápida de los útiles siguiendo a la mejora y evolución de los procesos o los diseños de los componentes.
La producción de este tipo de herramientas no es la única aplicación de la tecnología en el sector, ésta es ampliamente utilizada en la fabricación de series cortas de piezas con nuevas características o de prototipos funcionales.
Ante esta revolución, la industria necesita más que nunca partners que ofrezcan soluciones end-to-end, desde el diseño de los componentes, hasta su fabricación y validación.